A primera hora del lunes 31 de marzo se produjo una explosión en una de las máquinas que operaba en el interior de una mina situada en Cerredo, en el municipio asturiano de Degaña. Una bolsa de grisú provocó una fuerte deflagración que acabó con la vida de cinco mineros y heridas y graves quemaduras a otros cuatro, dos de ellos graves, que fueron trasladados en un primer momento al centro de salud de Laciana para posteriormente ser remitidos uno al Hospital de León y otro al Hospital El Bierzo de Ponferrada, en helicóptero y ambulancia de soporte vital básico, respectivamente. Uno de los heridos es Enrique Álvarez Fernández, de 47 años, residente en Albares de la Ribera (Torre del Bierzo), casado y con tres hijos.